viernes, 18 de febrero de 2011

APROXIMACIÓN DIVULGATIVA AL APRENDIZAJE EL APRENIDAJE POR OBSERVACIÓN

Primera premisa: Imitando la realidad

El artista, cuando quiere reproducir plásticamente un objeto que se encuentra presente en la realidad, pongamos por ejemplo una jarra junto a dos manzanas y una barra de pan, con la intención de realizar un bodegón, toma como modelo objetos que se encuentran a su alcance. Los observa detenidamente, estudia cómo inciden las luces en ellos, los juegos que las sombras elaboran, las diferentes tonalidades que recorren sus superficies y, finalmente obtiene una pintura, fiel retrato de la realidad. Lógicamente, cada artista aporta su toque personal: pinceladas más largas, más cortas, pinceles más gruesos que otros, etc.

El diseñador de moda, cuando termina su colección, viste a unos chicos y chicas llamados modelos para mostrar cómo quedan sus confecciones en su cuerpo. Estos modelos visten y nos enseñan, más o menos, cómo quedaría esa ropa sobre nuestros cuerpos si vistiéramos esas ropas, en definitiva, si les imitáramos…

Conceptualización teórica: bebiendo de la filosofía

Hace ya varios siglos, el conocido filósofo René Descartes (1596 – 1650) formuló el Dualismo Cartesiano, rompiendo con los principios que existían antes de él acerca del comportamiento humano. Antes de sus aportaciones, se pensaba que el comportamiento humano no estaba determinado por la interacción consciente ni el libre albedrío, ni se consideraba que las acciones de las personas pudieran estar controladas por estímulos externos o leyes naturales. La formulación del ya citado Dualismo Cartesiano, rompió con la corriente expuesta al aceptar o proponer la existencia de dos conductas, la involuntaria, en la que los reflejos constituirían las respuestas automáticas a los estímulos externos, y la conducta voluntaria, debida a la voluntad consciente de actuar de manera determinada. Con ello surgen las escuelas del mentalismo (estudio de los contenidos y funcionamiento de la mente) y la reflexología (centrada en el estudio de la conducta involuntaria), constituyendo ambas la base del estudio del aprendizaje moderno. A partir de entonces, comenzaron una larga serie de aportaciones al respecto. Así, frente al innatismo promulgado por Descartes, según el cual todos naceríamos con ideas como la de Dios, el concepto de nosotros mismos y algunos axiomas básicos de geometría, apareció el empirismo y su concepto de tábula rasa encabezado por John Locke (1632 – 1704), según el cual nuestra mente nacía como una pizarra en blanco que iba llenándose conforme a las experiencias sensoriales de cada uno. Tomas Hobbs (1588 – 1679) propuso una idea alternativa, clave, al proponer que la mente actuaba de forma predecible y ordenada, apuntando toda conducta voluntaria del hombre al principio del hedonismo, según el cual huiríamos del dolor y buscaríamos el placer. Citar a Thomas Brown (1778 – 1820) y a Hermann Ebbinghaus (1850 – 1909) debe servir como ejemplo para observar que el estudio de cómo aprende el ser humano y cómo funciona su mente, ha ocupado gran parte de la literatura filosófica de los últimos siglos.

Primera aproximación: ¿qué es el aprendizaje?

Estamos muy habituados a asociar directamente al aprendizaje con aquello que sucede tras un proceso de enseñanza. Esta concepción, además de ser realmente pobre, pues no necesariamente el aprendizaje de los estudiantes debe llegar tras un proceso de enseñanza, no es del todo correcta. Científicamente, esta concepción se esconde tras el término Instrucción. Así pues, un manual de Psicología de la Instrucción se centrará en los procesos de enseñanza, en los procesos de Aprendizaje (en su aspecto académico). Por el contrario, y muy lejos de lo que a simple vista puede parecer, la Psicología del Aprendizaje versa sobre temas bien diferentes. Por tanto… ¿qué es el aprendizaje? Realizar esta pregunta a las puertas de un Colegio, a priori, podría ser la mejor forma de construir una definición, no obstante, sólo estaríamos obteniendo una definición de Instrucción, aunque muchas veces este término se asocia con ambientes militares y se carga una buena serie de prejuicios.

Hablemos de aprendizaje… El aprendizaje lleva a todo sujeto a mostrar cambios en su comportamiento, en su modo de actuar. Podemos recurrir a Beltrán (1993) y a Shuell (1986) para definirlo: El aprendizaje es un proceso que implica un cambio duradero en la conducta o en la capacidad para comportarse de una determinada manera. Dicho cambio se produce como resultado de la práctica o de otras formas de experiencia.

Debemos marcar tres conceptos: el primero es que se trata de un cambio conductual (adquisición y modificación de conocimientos, habilidades, actitudes, estrategias…). No debemos olvidar el segundo de ellos, que debe perdurar en el tiempo. En muchas ocasiones se producen alteraciones conductuales por diferentes motivos, sirva como ejemplo la fatiga. Bajo tales circunstancias nuestra conducta tiende a mostrase diferente, no obstante, al reposar, se reconduce a la normalidad conductual, siendo aquella muestra comportamental presentada durante el periodo de fatiga, una variable no representativa de nuestra conducta. Así pues, para que podamos hablar de aprendizaje, debe tratarse de un cambio duradero que se mantenga en el tiempo y, en tercer lugar, que sea fruto de vivencias, de experiencias, de la práctica. Una premisa crucial de cara a estudiar el aprendizaje. Sin adentrarme mucho en este concepto por la complejidad que entraña, somos seres que vivimos situaciones, en base a ellas nos forjamos una realidad con la que interactuamos siendo habitantes de un medio que forma nuestro contexto, el cual debemos saber interpretar y actuar en consecuencia. Pero no sólo eso, sino que en muchas ocasiones, debemos interactuar con nuestros semejantes, con otras personas, y ahí también aprendemos. De tal suerte, es crítico poder recibir los estímulos del ambiente externo, procesarlos y filtrarlos a través de nuestros factores filogenéticos, genéticos, nuestro ambiente interno y, no podemos obviarlo, nuestro sistema neuroendocrino. El producto de dicho proceso será nuestra conducta, que repercutirá nuevamente en los procesos ya citados y, a su vez, terminará formando parte del ambiente externo. Así pues, todo aprendizaje debe partir de las relaciones entre estímulo y respuesta. Pero no sólo con ello sirve. Existe una pieza clave: la motivación. Sin ella, cualquier acto que realizáramos jamás nos ofrecería satisfacción plena, por lo que no tenderíamos a repetirlo y quizá no lleváramos a cabo asociaciones estímulo – respuesta, es más, al no complacernos al 100%, podríamos desechar la idea de volver a realizarlo frente a determinada situación, pero no por aprendizaje, que no sólo se basa en la producción de nuevas conductas, sino también en la reducción o eliminación de las mismas.

Acercándonos al núcleo temático: tipos de aprendizaje

Se podrían escribir libros con miles de páginas acerca de los diferentes tipos de aprendizaje que existen. Sin entrar a hablar de todos, sólo de los más significativos y también de los más importantes para la lectura de este artículo, es justo mencionar el conductismo, formulado de la mano de Skinner, que habló sobre el condicionamiento operante (el reforzador es contingente a la respuesta emitida por el sujeto) y que se basa en el trabajo del conocido Paulov sobre el condicionamiento clásico (un estímulo natural genera una respuesta natural, pero si condicionamos ese estímulo, la respuesta que obtendremos será otra diferente, una respuesta condicionada), con las clásicas investigaciones sobre la digestión en perros. Es importantísimo subrayar la tesis del conductismo, según el cual el aprendizaje supone un cambio en la conducta en función a los cambios ambientales (el aprendizaje es la asociación de estímulos y respuestas). Otros tipos de aprendizajes son el aprendizaje por descubrimiento que nació de la mano su padre teórico: J. Bruner; el aprendizaje significativo de los conocidos Ausubel y Novak, el Cognitivismo y el Constructivismo, del famoso Jean Piaget

… y recordando la primera premisa, inferencia de conclusiones:

Al igual que el pintor imita los modelos de la realidad para plasmarlos en un lienzo, y las personas tomamos de referencia las fotografías de los modelos para imaginar cómo nos sentarán las ropas que visten, los seres humanos, constantemente, aprendemos por imitación, para ser más rigurosos, por modelado. Las personas observamos el comportamiento de nuestros semejantes y, en muchas ocasiones, llevamos a cabo una imitación, un modelado, de dichas conductas. Para ello, cada uno debe tener un modelo que siga determinadas normas, si no, sus conductas no serán repetidas por el observador. El modelo debe ser semejante a la persona que va a aprender, por lo general, un chico tenderá a modelar conductas de otros chicos y viceversa, al igual que sucederá con la edad, a mayor cercanía en la edad, mayor posibilidad de modelado. El modelo, también tiene que ser bien valorado por el posible “imitador” de su conducta, de lo contrario, no se producirá el aprendizaje, el modelado, el cambio conductual. En los niños, es una técnica que se emplea en repetidas ocasiones para ayudarles cambiar diferentes aspectos básicos como puede ser el orden en su pupitre, incluso el orden de un cuaderno. También es muy útil para enseñar estrategias cognitivas fijar un modelo que, cumpliendo todas las características, a su vez, sea un experto en dichas estrategias. Clínicamente lo he empleado en varias ocasiones y los resultados más llamativos los he obtenido, con mi mayor asombro, en la eliminación de ciertos trastornos de ansiedad… Durante la infancia, todos los modelados suelen ser muy positivos para los niños, pues, suele suceder, se valora al trabajador, al educado, al eficaz, al generoso, etc. Es en la adolescencia cuando este tipo de aprendizajes pueden revestir cierta complejidad.

Siempre lo he explicado así: la adolescencia es un proceso nihilista en puro sentido de la filosofía de Nietzsche. Así su prólogo a la obra “Así habló Zaratrusta”: “Os contaré cómo el espíritu se convierte en camello, cómo el camello se convierte en león y cómo, finalmente, el león se hace niño” (Nietzsche, F., 1883) Si lo aplicamos a la adolescencia, no sería difícil traducir que el bebé, se convierte en un camello, sobre el que se suben todos los valores que transmitimos los padres, profesores, personas adultas de relevancia, lo socialmente bueno, y todos aquellos principios éticos, ideas del bien, etc. Ese camello, camina, hasta que alcanza la adolescencia y entonces se convierte en león, que furioso arremete contra todo aquello que se le ha impuesto. Ya lo decía el propio filósofo: la dinamita que debe hacer estallar la cultura occidental. Finalmente, una vez destruidos todos los principios que se “subieron” a ese camello, el adolescente (¿el superhombre?) comienza a construir valores a partir de cero y va dejando, poco a poco, la adolescencia atrás. La importancia de la educación en la infancia es crítica en este proceso. El adolescente comenzará a buscar modelos, rechazando por completo las figuras parentales, y centrándose en su centro: su grupo de referencia, es decir, sus amistades adolescentes más o menos de la misma edad, pero también pueden ser modelos personas famosas, miembros de un grupo musical de relevancia, personajes de películas o series. etc. Entre ellos, destacarán algunos jóvenes que se convertirán en los modelos a seguir. Recordemos los principios de un modelo: igualdad en género, edad, y sobre todo, que sea admirado por el aprendiz. Ahora bien… ¿qué admirará nuestro hijo adolescente? ¿Qué criterios seguirá para ello? Puede admirar a un buen estudiante que es valorado por sus compañeros, que disfruta haciendo bien las cosas, responsable con su tiempo y con su ocio, o por el contrario, puede admirar al chico que no estudia, que tiene mal comportamiento en clase, que disfruta su tiempo libre bebiendo alcohol y fumando tabaco y otros añadidos… Y él aprenderá, y lo llevará a la práctica. No sólo por el simple aspecto de modelar una conducta, sino porque entrará en juego algo crucial. Un proceso que, si observa con detenimiento, es complejo. Se observan en el modelo unas conductas que conducen a obtener unos logros. El observador, el adolescente que modelará, no lo hará por el simple hecho de parecerse a él, no. Lo hará para conseguir aquello que el modelo obtendrá, por lo tanto, si un adolescente persigue una meta y alguien de su entorno lo consigue, rápidamente se convertirá en el mejor de los modelos y se apropiará de su conducta para tratar de alcanzar los mismos resultados que no son otros que sus propias metas iniciales.

Y así sucede, no sólo con adolescentes, sino con el niño que observa a su padre y modela su vocabulario, pues muchas veces los padres se sorprenden de las palabras que sus hijos pueden llegar a pronunciar. En muchas ocasiones las habrán aprendido por modelado, quizá no parental, pero muy probablemente familiar. Modelan al alumno con buenos resultados, al que sabe evitar castigos, al que marca goles, al que mejor se lleva con las chicas o a la chica que mejor se lleva con los chicos…

Otras variables que intervienen radicalmente en estos aspectos son la autoestima y el autoconcepto, etc. Un niño o adolescente con baja autoestima, encontrará rápidamente a un modelo que imitar. ¡Cuidado! No infravaloremos la autoestima de los niños y de los adolescentes, puede ser determinante de cara a su transición a la vida adulta, y de igual forma, ayudemos desde pequeños a que crezcan con un autoconcepto claro. Para ello es fundamental que desde casa les ayudemos a conocerse a sí mismos y a conocer bien su entorno, su familia, identificar sus emociones, sus ansias, sus miedos…

BIBLIOGRAFÍA

Beltrán, J. (1993). Aprender. Especialización en Educación, Mención Curso: Estrategias de Enseñanza y Aprendizaje. Procesos de Aprendizaje. Universidad Católica Andrés Bello. Caracas: UCAB. [Versión electrónica] Recuperado el día 12 de enero de 2007, [Disponible en http://www.ucab.edu.ve/aulavirtual] Se requiere password para su ingreso

Nietzsche, F., (1883) Así habló Zaratustra. Sánchez, A.,(2005) Ed. Marid, Alianza editorial.

Shuell, T., 1986. "Cognitive conceptions of learning." Review of Educational Research. 56, p.411 – 436.

sábado, 6 de marzo de 2010

EL COLOR DE LA EDUCACIÓN

Tan solo por la educación puede el hombre llegar a ser hombre. El hombre no es más que lo que la educación haga de él. (Kant, 1781[1])

Últimamente, asomarse a las páginas de los periódicos, encender la radio, ver la televisión en horario de informativos... se convierte en una actividad muy gratificante para todos aquellos a los que nos gusta observar las constantes que suceden en ciertos fenómenos. En mi caso, la constante observada ha sido el término "pacto". La crisis mundial ha invitado a los políticos y a las personas intelectualmente influyentes a abogar por un parto económico. Casi por casualidad, como si de una flagrante ampliación léxico-terminológica se tratara, se apreció que término observado, la constante, podía ampliarse a otros campos: pacto empresarial, pacto con los sindicatos... pacto de educación.

La estrategia, en cuanto a gestión, es un campo que me resulta altamente atractivo de cara a observar diferentes líneas, en muchos casos cercanas a la abstracción, filosóficas e históricas que presentan una clara versatilidad a diferentes campos. Sirva el ejemplo de Sun Tzu y El arte de la guerra[2], para abrir boca en este campo. Leyendo un artículo de este campo con poco calado científico, observe una frase que puede provocar un gran impacto en el campo educativo: "Somos sólo un pequeño punto en el universo, que al transformarse, transforma estructuralmente al universo. Y es que, en la medida que nos transformamos, en esa medida transformamos la realidad social, por lo cual, ya el universo no es el mismo"(Mejía, 2009)[3]. Quizá el término "pacto" en lo referente a la educación, adquiera connotaciones que refrendan esta afirmación.

¿Qué podemos esperar de un pacto educativo? Personalmente me sorprendo cuestionándome por qué debemos llegar al punto en el que un pacto educativo se haga necesario. Llegados a este punto, es momento de adentrarnos en una breve incursión etimológica acerca de la palabra "pacto", que proviene del vocablo latino pactum, empleado para referirse al acuerdo al que se llegaba entre dos partes para comprometerse a cumplir lo estipulado. ¿Acaso la educación es algo que tenga dos caras? ¿Existen dos finalidades en la educación? Hablar de pacto educativo, me sugiere el escenario en que dos bandas rivales tienen pretensiones diferentes y tratan de emplear la educación para algo. Al tratarse de dos "bandos" políticos de ideologías contrarias, hablar de pacto educativo supondría entender la fusión entre dos posturas bien diferenciadas. En la tabla 1 se presenta una síntesis de los principios pedagógicos, históricamente gestados en gobiernos socialistas, y los llevados a cabo en regímenes de derechas.

PEDAGOGÍA SOCIALISTA

PEDAGOGÍA DE DERECHAS

El trabajo hace al hombre, por tanto debe formar parte de la educación.

Formación del individuo en un contexto religioso.

La educación debe ser estatal pero no estar bajo control del gobierno. No se deben impartir enseñanzas que se abran a interpretaciones partidistas.

Influencia del estado en la enseñanza, inspecciones escolares, exámenes y Director como figura de disciplina.

Tesis pedagógicas de Makarenko: Educación colectivista.

Exámenes de nación o estado para garantizar la igualdad del acceso a los estudios superiores y garantizar un nivel de conocimientos notable.

Escuela de trabajo de Blonskjij: método global de enseñanza que sustituye al conocimiento por materias.

Asignaturas comunes para los escolares con carácter genereal.

Personalismo educativo de Sujomlinski: el potencial del niño debe explotarse mediante la alegría, la felicidad y la libertad, enfocadas hacia un objetivo común

La enseñanza debe constituir la formación moral e intelectual y transformar a los niños en potenciales futuros dirigentes.

Gramsci: Intelectual racional Vs intelectual obrera.

Aprendizajes instrumentales, formativos y complementarios.

Bourdieu y Passeron: en la escuela se legitiman las desigualdades sociales. La escuela ejerce una violencia simbólica. Importancia de la autonomía relativa de la escuela.

Escuelas de atención a alumnos con necesidades especiales y a superdotados.

Schudolski: "Hay que despertar en los jóvenes la fuerza para construir su futuro en una nueva civilización". Ejes capitales: sociedad, trabajo y cultura.

Valora la responsabilidad del maestro requiriendo del mismo un aprendizaje no memorístico pretendiendo aprendizajes perdurables en el tiempo

Tabla 1

Sería un gran momento para abordar los principios de los teóricos de las pedagogías socialistas y ahondar en los planteamientos pedagógicos de derechas, no obstante, requeriría una gran cantidad de espacio y, sin duda alguna, desviarnos sobremanera del tema a tratar.

Pongamos entonces rumbo hacia el pacto educativo... Dado que dichas posturas se encuentran bien enfrentadas en muchos casos, se antoja complicado realizar un pacto sobre ellas, llegar a acuerdos intermedios que nunca dejarán satisfechos a unos y a otros.

Las 27 páginas que el actual ministro de educación ha ofrecido para alcanzar dicho pacto de estado, muestran palabras como excelencia en educación, que da título al punto sexto, autonomía de los centros (punto 5), objetivos para la década 2010 - 2020 (punto segundo), modernización, estabilidad, tecnologías, lenguas extranjeras, financiación, profesorado, educación en valores... Se encuentra un documento con 16 puntos llenos de buenas intenciones con los que no se sabe bien qué sucederá.Sí se sabe que en 2004, el ministerio de educación elaboró un documento de 167 páginas que ofreció a profesores y a expertos en educación, bajo el nombre: Una educación de calidad para todos y entre todos. Propuestas para el debate[4] en cuyas páginas, de distribución gratuita acompañadas de un CD ROM, se ofrecían diferentes argumentos para la reflexión acerca de los diferentes puntos a tratar. En 2005, se publicó el Informe del debate[5], donde participaron 304 documentos elaborados por comunidades autónomas, consejos escolares, Universidades, ayuntamientos, partidos políticos, asociaciones y colectivos, centros de apoyo al profesorado, sindicatos, colectivos de profesores y profesionales de la educación, asociaciones de padres, estudiantes y titulares de centro. De igual modo, se leyeron y tuvieron en cuenta 46000 cartas, faxes y correos electrónicos. Todos esos documentos elaborados a partir de las propuestas para el debate, se debatieron en 120 actos (Seminarios, mesas de diáologo, foros interministeriales, entrevistas...) organizados por el Ministerio de Educación, y en otros 82 actos en los que el MEC participó con todas las entidades que elaboraron propuestas, así como con asociaciones de Psicología, Pedagogía y Centros escolares y profesores. Hay que subrayar que estas aportaciones, a título individual, venían de la mano de prestigiosos pedagogos, psicólogos y profesores, como por ejemplo Cesar Coll, Mr. Theodor Adams (Ministerio de Educación de Holanda), Juan Carlos Tedesco, Hopkins. DFES del Reino Unido, Anita Krémó del Ministerio de Educación de Hungría, etc. La lista es bien amplia y se amplía con una lista de 56 Centros Educativos entre Colegios e Institutos, lo cual humaniza y hace muy prácticas todas las posibles aplicaciones. Gran parte de lo recogido en todo este proceso puede encontrarse en http://debateeducativo.mec.es (consultado en febrero de 2010), donde también pueden solicitarse los libros y el CD ROM.

Dicho debate de un año de duración tuvo sus frutos, la malograda Ley de Calidad Educativa que con el cambio de gobierno, desapareció. Personalmente considero, al margen de que me gustara más o menos esa Ley, que significó un sentir colectivo de los que nos hayamos a pie de aula, pues diría que por primera vez se alcanzó un equilibrio entre las sugerencias y comentarios del profesorado y los aportes científicos de prestigiosos psicólogos educativos, pedagogos y políticos educativos europeos. ¿Acaso puede existir mayor consenso? ¿Es posible que la palabra y el espíritu "pacto" superen dicho proceder?. No merece la pena centrarse en el resultado, sí en el proceso. Personalmente lo considero ejemplar, al margen de la línea política o los resultados obtenidos.

El documento actual tiene algunos matices, cuanto menos, sorprendentes. La palabra crisis aparece únicamente una vez, en la página 12. ¿Se puede plantear un cambio educativo de consenso sin atender al contexto socioeconómico en el que Europa, y especialmente España, atraviesa? Rotundamente considero que no. No se encuentran términos tales como constructivismo, aprendizaje significativo, autoridad del profesor y otros altamente importantes y presentes en un debate educativo. Sí aparece, y lo hace trece veces, el concepto evaluación, pero en ningún caso acompañado de los términos sumativa, formativa o contínua. La palabra financiación aparece 4 veces, pero brilla por su ausencia el término "presupuestos generales". Tres veces, sí, ha leído bien, tres veces aparece la palabra niño frente a las veinticinco veces que se menciona al profesorado. ¿A quién pretende favorecer el pacto, a los niños o a profesores? Echa de menos el término fracaso escolar, ¿verdad? Una vez aparece, en la página 11, proponiendo que las Comunidades Autónomas elaboren planes especiales de actuación. Claro, el disléxico de Cantabria no es igual que el disléxico de Madrid, o de Extremadura... Nuevamente se observan errores como los cometidos en el paradigma, afortunadamente ya en decadencia, que daba el protagonismo al profesorado, o al que primaba la acción de enseñar... Sócrates, Aristóteles, Platón, Isócrates, Carlomagno, el Rey Alfredo de Inglaterra, los musulmanes en Córdoba, los docentes de las escuelas de Mantua, los Jesuitas del siglo XVI y su tarea preponderante en la educación en todo el mundo entero desde entonces, el Obispo protestante de Moravia Jan Komensky en el siglo XVII (introductor de la pansofía: educar a través de todas las cosas a todos los hombres), aquellos que llevaban a cabo el método monitorial de enseñanza en la Prusia del siglo XVIII, coetáneos de Rousseau, impulsar del aprendizaje por observación directa, Pestalozzi, en el siglo XIX, tratando de adaptar la enseñanza al desarrollo del niño... todos ellos ya sabían aquello de que lo importante es centrarse en el aprendizaje y no en la enseñanza, y de pronto, en el siglo XXI, con los mayores avances científicos, con Internet, el gran libro de texto omnipresente, con las Universidades buscando cada vez con más ahínco, al igual que la práctica totalidad de los Centros Educativos, la acreditación de calidad en base a estándares ISO 9000 ó EFQM, que presuponen la calidad educativa, se observa que padecemos una auténtica librodetextodependencia. Pero así es, genera confianza a los padres: "¡Fíjate, el profesor de mi hijo ni usa libros de textos! Así normal que pierda todo mi hijo, es su culpa", a la vez que desconfianza de algunos compañeros "Este hace lo que quiere, seguro que improvisa sus clases, si no tiene ni libro de texto". Tuve la suerte de trabajar durante un año entero con nueve cursos sin libro de texto en ninguno de ellos. La experiencia es increíble, al igual que increíble es la preparación que ello requiere. Evaluamos a los niños, a los adolescentes, con elaboradas fórmulas, ponderaciones, y hasta con 4 decimales. Suspendemos a los alumnos a falta de un 0.1 para obtener el aprobado por una cuestión de objetividad y de justicia, obtenemos unos resultados penosos en PISA (claro que se evalúan competencias y nosotros, tristemente, aun estamos enseñando conceptos), tenemos unos valores de fracaso escolar insoportables (unámoslos a la pirámide de población y juguemos a imaginar cómo será este país dentro 30 años, cuando la población sea la más anciana y nuestros jóvenes los peores cualificados del viejo continente).

Frente a ello, ¿para qué debatir sobre nuevas líneas pedagógicas, sobre la inversión en investigación desde las Universidades, formación del profesorado (una única vez se hace alusión a este aspecto en el documento)...? ¿Para qué debatir sobre propuestas para abandonar el fracaso escolar?

Quizá sea mejor recurrir a lo que el documento alude, a crear un cuarto curso de educación secundaria con carácter orientador, enfocado hacia Bachillerato o hacia Ciclos formativos de grado medio. Para mí supone un paso atrás, pues me genera el sentimiento de la LGE de 1970, cuando al finalizar 8º se optaba por acceder al BUP o a la FP. En todos los Colegios se rumoreaba: "Fulanito hará FP" y otro contestaba "Claro, es que no sirve para estudiar". Muchos pensaban: "Pobre". ¿Y cómo se sentía él o ella? Si cuarto se convierte en este curso selectivo, los "buenos" irán a Bachillerato y después a la Universidad y los "malos" acudirán a los Ciclos formativos. ¿Cómo se sentirán? Y eso que al leer este documento me alegró muchísimo encontrar 5 veces la palabra motivación.

La educación no debe tener ningún color político, tampoco el color del consenso o un color producto de una fusión de dos colores diferentes. La educación es una, con un único objetivo: que los escolares aprendan y adquieran competencias, y la tarea del profesorado es una también: ayudar a los alumnos en ese proceso. ¿Por qué hemos de descentralizar la enseñanza? ¿Por qué un alumno que estudia en un Centro Escolar en, por ejemplo, Navacerrada se enfrenta a diferentes contenidos y criterios de promoción y evaluación que el que estudia a cinco minutos de él en la ciudad de Segovia? ¿Por qué no se estudian todos los aspectos de la historia de España? Si el alumno tiene la suerte de estudiar en una, podrá aprender su historia, si nace en otra no. No debemos distraernos con estos aspectos.

Hagamos un consenso de contenidos, de cosas a aprender, pero que valga para todos. Que todos estudien lo mismo. Así, cuando un niño emigre de Madrid a Santander, no tendrá que descubrir que lo que saben sus compañeros no tiene nada que ver con lo que él ha estado estudiando durante el curso, o viceversa. No entremos en debates absurdos como el de los crucifijos en las aulas de los centros de titularidad religiosa, no perdamos hora de trabajo en buscar artimañas legales para hablar una lengua y otra en las aulas. Centrémonos en ayudar a nuestros alumnos a aprender, a adquirir competencias para desenvolverse en la vida, a construir y apoyar una inteligencia emocional estable, a conocerse, a tener un autoconcepto claro y definido, a aprender a regularse, a disfrutar aprendiendo y sacar como conclusión que esforzarse es bueno... y démosles valores, ayudemos a que creen un espíritu cívico, a que sean felices por algo tan simple como hacer las cosas bien... Hagamos un debate desde lo social, desde lo educativo, desde lo pedagógico, desde lo familiar, y hagamos que nuestros alumnos deseen tener un porvenir, avanzar, aprender, conocer, ser más hábiles con sus destrezas académicas...

Recordar al gran genio Miguel Ángel y su planteamiento acerca de las esculturas (...al esculpir yo sólo me dedico a quitar la piedra sobrante, pero la escultura siempre ha estado allí...), recordaremos a Platón, al asegurar que "estudiar y aprender no es más que recordar", a Hesiodo al advertir que "la educación ayuda a la persona a aprender a ser lo que es capaz de ser". Si nos ponemos en el punto de vista de la piedra, ¿no podremos pensar, como hizo Churchill que aprender nos gusta, pero lo que no nos gusta es que nos den lecciones? ¿Nos planteamos si nuestros hijos o nuestros alumnos piensan eso?

Para finalizar, me tomo la licencia de proponer una tesis de Leonardo Da Vinci, quien ya comentó que el alumno que no sobrepasa a su maestro, es un alumno mediocre. A su vez, planteo un reto: ¿de quién es la "culpa", del alumno... del maestro.... del sistema educativo... de la sociedad... de las pedagogías... de las familias...? ¿Quién tiene la responsabilidad? ¿Quién paga las consecuencias? ¿Cuáles son? ¿Repercuten a título individual?

No coloreemos la educación con tintes políticos, porque la educación no entiende de ideología. No hagamos pactos, creemos consensos globales que no cambien al cambiar los gobiernos. Planteémonos objetivos a corto, medio y largo plazo, responsables de evaluar los mismos, momentos y medios para ello, indicadores de éxito, vías alternativas por si fracasan, planes de ejecución de ambos... y luchemos porque nuestros estudiantes sean cada vez más felices aprendiendo y disfruten de su andadura académica.

Terminemos como hemos empezado, citando a Kant: "La educación es el desarrollo en el hombre de toda la perfección de que su naturaleza es capaz".

Como siempre, quedo a su disposición en mi cuenta de correo electrónico:

juanjose.millan@colegiosuizomadrid.com

Un cordial saludo.



[1] Kant, I., (1871) Crítica a la razón pura.

[2] Disponible online en http://www.gorinkai.com/textos/suntzu.htm (Consultado en enero de 2010)

[3] MEJIA J.(2009). Gerencia Significativa. GestioPolis. Disponible online en: http://www.gestiopolis.com/administracion-estrategia/gerencia-significativa.htm (Consultado en febrero de 2010)

[4] MEC (2004): Una educación de calidad para todos y entre todos. Propuestas para el debate. Secretaría General de Educación.

[5] MEC (2004): Una educación de calidad para todos y entre todos. Informe del debate. Secretaría General de Educación.

lunes, 5 de octubre de 2009

Manifiesto del maestro

De los recuerdos de nuestra infancia emerge siempre la clara figura de una maestra o de un maestro, con quien tenemos pendiente una deuda de gratitud. Suele ocurrir que tardamos mucho en darnos cuenta de su influencia benefactora, y para entonces aquellas personas que sirvieron de puente entre la familia y la sociedad, que suavizaron el desamparo de los primeros días de escuela y nos llevaron de la mano por los laberintos del abecedario y la cultura habrán desaparecido ya de nuestras vidas. Un homenaje al maestro puede servir para pagar esta deuda de gratitud. Es por ello un acto de justicia poética.

Pero también es un acto de justicia real, porque tiene que servir para llamar la atención de la sociedad hacia una profesión que, por esa inversión de prestigios que desdichadamente sufrimos, pasa inadvertida o menospreciada Otras admiraciones mas espectaculares nos hacen ser mezquinos al valorar a las personas que nos enseñaron las primeras letras, que nos obligaron, con una conmovedora paciencia, a dominar nuestra atención, tan propensa a irse por las nubes, para fijarla en el encerado o el cuaderno. Para el niño, ellos son los máximos representantes de la cultura, y, para todos, los grandes funcionarios de la Humanidad. Supieron hacemos pasar de un mundo de afectos privados a un mundo de afectos sociales, y nos convirtieron en pequeños ciudadanos, al enseñamos las normas compartidas

El maestro necesita autoridad para poder ejercer bien su cometido, y esa autoridad sólo puede recibirla de un generoso y constante apoyo social. Un homenaje al maestro se con vierte así en una eficaz colaboración pedagógica. Y también en una demostración de inteligencia ciudadana. La sabiduría de una sociedad, su estatura ética, se demuestra en los modos de conferir prestigios o distinciones. Cuando esos reconocimientos se dan a quienes no los merecen, o dejan de darse a quien los merecía, se produce una corrupción social, un empequeñecimiento que a todos nos empequeñece. Al homenajear al maestro estamos ennobleciendo él espacio de nuestra convivencia.

A los adultos nos invade muchas veces el desaliento ante el futuro, un cierto cansancio de lo porvenir. Entonces deberíamos recordar la figura del maestro, que es el profesional de la esperanza, el incansable, humilde y magnífico cuidador del futuro. Con la misma tenacidad con que el árbol florece en primavera, él volverá a enseñar que dos por dos son cuatro. Nos convendría a todos regresar por un momento a ese ámbito animoso y cordial. Este homenaje puede servir también para reavivar nuestra esperanza.

Por todas estas razones, de justicia, de sabiduría,...de propio interés, invitamos a niños y a adultos, a padres e hijos, a participar en un homenaje nacional e intergeneracional al maestro.

miércoles, 10 de junio de 2009

Fechas Selectividad 2009 (Junio y Septiembre)

Comunidad Autónoma

1ª Convocatoria, en junio

2º Convocatoria, en septiembre, (salvo en el País Vasco que es en julio)

Andalucía

16, 17 y 18 de junio

15, 16 y 17 de septiembre

Aragón

9, 10 y 11 de junio

9, 10 y 11 de septiembre

Asturias

16, 17 y 18 de junio

15, 16 y 17 de septiembre

Cantabria

10, 11 y 12 de junio

10, 11 y 14 de septiembre

Castilla La Mancha

15, 16 y 17 de junio

15, 16 y 17 de septiembre

Castilla y León

9, 10 y 11 de junio

9, 10 y 11 de septiembre

Cataluña

9, 10 y 11 de junio

8, 9 y 10 de septiembre

Comunidad Valenciana

9, 10 y 11 de junio

9, 10 y 11 de septiembre

Extremadura

16, 17 y 18 de junio

15, 16 y 17 septiembre

Galicia

17, 18 y 19 de junio

16, 17 y 18 septiembre

Islas Baleares

10, 11 y 12 de junio

9, 10 y 11 de septiembre

Islas Canarias

16, 17 y 18 de junio

10, 11 y 12 de septiembre

La Rioja

16, 17 y 18 de junio

14, 15 y 16 de septiembre

Madrid

8, 9 y 10 de junio

15, 16 y 17 de septiembre

Murcia

15, 16 y 17 de junio

16, 17 y 18 de septiembre

Navarra

10, 11 y 12 de junio

14, 15 y 16 de septiembre

País Vasco

10, 11 y 12 de junio

8, 9 y 10 de julio

SELECTIVIDAD 2009

Muchos de los estudiantes, una vez reciben sus resultados de los exámenes de Selectividad o P.A.U. (Pruebas de Acceso a la Universidad) comentan que el de Selectividad es el examen más sencillo de Bachillerato. Razón no les falta.

Los estudiantes que superan segundo de Bachillerato tienen un gran camino recorrido. En teoría ya saben todo lo que necesitan para afrontar estas pruebas y sus conocimientos son los necesarios para proceder a prepararse los diferentes exámenes.

En 2008, resultaron aptos el 85.95% de los alumnos presentados en la Comunidad de Madrid. Las dos notas más elevadas correspondieron a una alumna de un Colegio de Alcobendas, Colegio Base, y a  un alumno de un Instituto público de Madrid (IES Gran Capitán). Sus notas fueron respectivamente 9.94 y 9.92

Muchos de los alumnos que realizarán las pruebas este año, entrarán dentro de ese porcentaje de aprobados, elevado, pese a ser casi 2.5 puntos porcentuales menor al de 2007.

¿Qué variables intervienen a la hora de hacer que un estudiante se encuentre entre la gran cantidad de aprobados y la minoría que no logra el apto?

Podríamos establecer diferentes categorías. La primera de ella serían aspectos relacionados con los estudiantes y con la organización el estudio. Cada alumno debe ser consciente del camino que ha recorrido, duro en casi todas las ocasiones, con muchos exámenes a lo largo del año, trabajos que realizar, libros que leer, tardes enteras para estudiar y realizar ejercicios y, ahora, todo está estudiado, todo está leído, todos los ejercicios bien resueltos y, lo más importante, segundo de Bachillerato aprobado. Es el momento de darse cuenta de que el camino ya está andado y ahora sólo queda pasar por este trámite, aunque nadie debe olvidar que éste debe ser preparado.

Cada alumno debe tener claro qué exámenes va a realizar y prepararlos a conciencia. En las materias teóricas una buena ayuda es la de resúmenes de cada Unidad Didáctica en un par de folios por las dos caras. Acompañando a éstos una hoja con un esquema sobre los puntos a desarrollar para tener bien claro cuáles son los pasos a seguir de cara al desarrollo de la pregunta que se realice en el examen de Selectividad. En lo referente a las materias más prácticas (sobre todo las de ciencias) conviene hacerse, además de los resúmenes ya comentados, una buena agenda de fórmulas, un detallado esquema de procesos para la resolución de problemas, esquemas de decisión etc., y para ambas, las teóricas y las prácticas, un cuaderno de dudas, en el que la página izquierda sirva para exponer la duda, de la forma más gráfica posible, y la de la derecha para presentar la solución extremadamente desarrollada y muy clara. Ya no se trata de aprender, se trata de preparar el examen y ésta es una buena forma de hacerlo. Para que haya tiempo para abordar todas las materias, pues los contenidos son amplios, es fundamental contar con una agenda que organice el día a día, y un cronograma con los días que restan hasta las pruebas. Lo primero es realizar el cronograma. Se debe partir el día en dos partes, mañana y tarde. Sería recomendable, a su vez, dividir la mañana en dos grupos de dos horas, y la tarde en otros dos grupos de dos horas y media cada uno. En ellos se distribuirán las materias. Para la asignación de tiempos, es preciso contar con una hoja en la que se detallen todas las asignaturas a las que se va a presentar a modo de columnas, y escribir los títulos de los temas a modo de filas. Una vez realizado este proceso, conviene llevar a cabo una distribución lógica en función de la complejidad de cada uno de los temas y de las asignaturas a lo largo de los diferentes tiempos de estudio planificados en las mañanas y en las tardes. Conviene que, cada dos días, se reserve uno de los huecos al repaso. Ir repasando lo visto anteriormente sirve para fijar mejor las ideas principales y el discurso a desarrollar, al igual que para aclarar procedimientos de resolución de problemas.

Ya con el cronograma completo, es conveniente escribir en la agenda qué se va a hacer cada día. Vendría a ser una ampliación de lo expuesto en el cronograma. Evidentemente, no debe quedar en una mera declaración de intenciones imposibles de llevar a cabo, sino en propósitos factibles que se cumplirán.

Y ahora sólo queda ponerse a trabajar. Es importantísimo que los tiempos de trabajo no sean muy largos. Conviene cada, aproximadamente 55 minutos, aunque esto depende del ritmo de trabajo de cada uno, realizar un pequeño descanso de, entre 5 y 10 minutos. Nunca se debe sobrepasar una hora y media seguida. Los descansos son una parte crucial. Muchas formas de descansar, agotan más que otra cosa. Sirva de ejemplo el uso de videoconsolas, que excitarán al estudiante y le devolverán a su mesa de trabajo más nervioso. Además incrementará su fatiga ocular. El uso de los ordenadores tampoco es recomendable, pues el acceso a las redes sociales o a sistemas de mensajería instantánea hará que el descanso sea más largo de lo previsto y despiste al estudiante. Lo mismo sirve para la televisión. Dar un paseo por la casa, aprovechar para realizar una pequeña merienda, muy ligera, o charlar con algún familiar son las mejores opciones para un buen descanso. Es importante ser estricto con los tiempos de descanso. Una vez finalice el previsto, se debe volver inmediatamente al trabajo para cumplir el horario.

El tercer y el segundo día antes de las pruebas deben dejarse para el repaso final, que también debe estar estructurado a priori. El último día es el mejor para relajarse, darse una vuelta con los compañeros o familiares y descansar. Es conveniente no dedicar mucho tiempo al estudio este día, quizá la mañana si es necesario dar un último repaso de algo.

En cuanto a la alimentación es importante mantener una alimentación equilibrada, sin comidas abundantes y con una buena planificación. Es importante hacer una dieta variada y rica en vitaminas y fósforos y tratar de eliminar, en la medida de lo posible, la ingesta de bebidas energéticas y estimulantes.

No debe cometerse el error de ingerir suplementos vitamínicos, u otro tipo de sustancias, sean o no naturales, salvo que sea por prescripción médica. Es alarmante que muchos estudiantes recurran al consumo de estos complementos para “estudiar mejor”. Generalmente ofrecen más efectos secundarios que beneficios al estudio. No existen demasiadas evidencias científicas acerca de que la ingesta de determinados fármacos que se comercializan para rendir más tengan tales efectos, pero sí se conocen los efectos secundarios de mochos de ellos, que van desde trastornos gastrointestinales, hasta tensión premensutral, recorriendo otros síntomas como rubor intenso, debilidad, ahogo, vómitos, etc. Si a todo ello le sumamos que en muchas de las presentaciones farmaceúticas de estos productos se ofrecen cantidades que llegan a ser hasta 100 y 200 veces mayores que las recomendadas, los efectos secundarios pueden dispararse. Uno de los grandes “éxitos” de estos fármacos, es que incorporan cafeína en grandes dosis y guaraná. Efectivamente, un aporte de éstas puede hacer que el estudiante se vuelque sobre sus tareas, no obstante, también, y es lo más frecuente, hace que aumenten los nervios, se genere tensión física, que puede despertar ansiedad, euforia, nerviosismo, etc. Por ello, no recomendaría nunca, salvo que el médico así lo considere, el consumo de estas sustancias.

En lo referente a la tensión emocional, a los nervios y al estrés lo mejor es concienciarse, como se indicaba al inicio, de que la parte más difícil del camino ya está superada. No es producente agobiarse por la necesidad de una nota elevada o por desear obtener unas calificaciones altísimas. El simple factor de estudiar con esa idea en mente, puede desencadenar tensión nerviosa que tire al traste nuestro importante plan de trabajo preselectividad.

Conviene realizar varias previsualizaciones de cómo será el momento del examen. Para ello, visitar la facultad, incluso si es posible, el aula en la que se va a realizar la prueba es una ayuda inmensa. Además, con ello se evitará tener que llegar por primera vez a la Universidad, a una Facultad determinada y a un aula en concreto el mismo día del examen. Perderse o no encontrar el lugar antes de la prueba generará una sobreexcitación nada recomendable para afrontar el primero de los exámenes.

Imaginarse en situación, anticiparse a qué es lo que se va a sentir, qué tipo de pensamientos se van a tener, qué pasará cuando me siente, qué haré si no entiendo algo, etc. ayudará mucho a templar los nervios de última hora. Imaginar una situación altamente estresante, como aquella en la que tras leer el examen no se sabe contestar a las preguntas, es importante. Esta situación puede darse, y es relativamente frecuente, pues si existe mucha tensión, los bloqueos aparecen rápidamente. Para ello, conviene realizar alguna serie de ejercicios de relajación al imaginar esa situación. De tal suerte, si en el momento del examen se ve en ella, sabrá cómo relajarse y, lo más importante, ya se habrá anticipado a la misma y será capaz de solventar la dificultad. Como técnicas de relajación, recomiendo algunas muy sencillas: respirar lentamente inspirando por la nariz y expirando por la boca, por medio de una respiración diafragmática. Realizar respiraciones no muy profundas, pero tampoco superficiales, estando sentado y mientras tanto imaginar una playa, y en el horizonte, el número uno que se acerca muy lentamente, y según se acerca se va haciendo más grande. Así hacerlo hasta el número 4 ó 5, momento en el que se habrá alcanzado un buen nivel de relajación. Repetir este ejercicio antes de estudiar, durante los descansos y después, es una práctica recomendada pero, ¡ojo con dormirse! Al acostarse también es recomendable realizar estos ejercicios, pues ayudarán a tener un seño reparador.

El día de antes es muy importante dedicarlo a descansar y a concienciarse. Repetirse de forma convincente unas cuantas veces “voy a aprobar” es una sencilla forma de autosugestionarse positivamente. Ya deben haberse eliminado las tensiones, los nervios y los miedos. Después de comer, tras descansar un ratito, conviene prepararlo todo: bolígrafos (varios de cada color), lápices, gomas, sacapuntas, calculadora (se debe comprobar que funciona), compases, etc. Todo lo necesario. Si es posible, conviene llevarlo por duplicado o triplicado, mejor que mejor, así nos quitamos de encima los nervios evitables. No debe olvidarse dejar con todo lo necesario un reloj y el DNI, pues será fundamental para acceder al examen. Si se echa en falta algo, la tarde debe servir para ir a comprarlo o prepararlo. Es recomendable meter en la mochila un jersey o una chaqueta ligera. Algunas Facultades cuentan con potentes sistemas de aire acondicionado que pueden hacer que se pase frío, y se debe estar bien concentrado en el examen sin dejar que la sensación de frío haga que baje el rendimiento. Igualmente, una botellita con agua para estar bien hidratado es recomendable.

A una hora decente, más temprano que tarde, intentando dormir algo más de ocho horas, será el momento de acostarse. Dejar todo listo y dar un último vistazo quitará nervios. De igual modo, preparar la ropa y las cosas que se quieren llevar al examen ayudará a que a la mañana siguiente, todo salga bien y con tranquilidad. Practicar una técnica de relajación mientras se realizan las últimas anticipaciones de cómo será el día siguiente ayudará a dormirse pronto y descansar plácidamente para afrontar el primer gran día.

Al despertar, todo debe ser rutinario. No se debe alterar el ritmo de desayunos, conviene recorrer el camino previamente planificado. Salir con tiempo por si hubiera más tráfico de lo habitual o surge algún contratiempo también es recomendable.

Las cartas ya están sobre la mesa. En tres días habrán finalizado las pruebas y serás estudiante Universitario. Ya queda poco para que seas uno más que descubra que la Selectividad, realmente es la prueba más sencilla de todo el Bachillerato. Mucha suerte a todos los que se presentan este año a las Pruebas de Acceso a la Universidad.